"Las sacerdotisas de la Diosa han sido veladas. Más la Diosa sigue existiendo en el interior profundo de la mente, pues Ella es la sustancia trascendente de la materia y del cosmos, es la esencia de la psique y del tiempo. Los antiguos la llamaban: la Gran Madre o la Señora; la Diosa Madre o la Madre del Mundo; la diosa Natura, Isis e infinidad de nombres."
En las riberas del Mediterráneo, durante la Edad del Bronce, el misterioso Pueblo del Mar unió todas las culturas desde las costas de Creta, Grecia, Canaan y Egipto hasta las costas itálicas, norteafricanas e iberas con sus diversas culturas sucesivas. Unos piensan que la civilización nació en Oriente, otros que en Occidente. Los egipcios y griegos hablaron de una antigua cultura, de nombre desconocido, que les había precedido en tiempo y esplendor, y que luego había desaparecido bajo las aguas..
Antes de la llegada de los pueblos indoeuropeos, de tradición solar, casi todas las culturas seguían una mitología de culto lunar, donde una diosa era su divinidad principal.
En el tiempo en que confluyeron ambas tradiciones y la una sustituyó a la otra (primer milenio antes de Cristo) existió el culto a una diosa denominada Tanit, aunque en las tierras ribereñas del mediterráneo septentrional y oriental recibió otros muchos nombres: Isthar, Isis, Astarté, Astorat, Asherah, Shekinah, etc. O simplemente la Señora de la Serpiente, la Diosa Celeste, la Diosa del Mar, la Señora de la Tierra y del Inframundo, etc. Era una diosa de la vida, el amor, la muerte y la regeneración. Con la llegada de los indoeuropeos (griegos, romanos, celtas, etc) la fraccionaron en múltiples aspectos, atribuyendo cada uno a una diosa.
Pero volvamos al Mediterráneo, en cuyo centro maravillosas islas recibieron el culto de la diosa Tanit. Entre ellas mencionaremos a las Baleares, que durante un tiempo conservaron santuarios de la diosa. Cuando la civilización cartaginesa, que había abrazado el culto a Tanit, desapareció destruida por Roma, también la diosa del mar, de la luna y de los cielos perdió sus templos sustituidos por los dedicados a los dioses de los vencedores.
Nada quedó de la civilización cartago-fenicia. Roma destruyó sus ciudades y toda muestra de su arte. No han sobrevivido por tanto las estatuas de sus dioses, ni sus templos o palacios.
TANIT DIOSA DE LOS CIELOS O UNA SACERDOTISA DE TANIT.
Fuente:
http://tanit06.galeon.com/421.htm
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